Las empresas de alimentos ponen más fibras en sus productos para estimular las ventas

 Por Ilan Brat (21-Ago-2009).- Las grandes compañías alimentarias están incorporando más fibra en sus productos, en un intento por aprovechar las nuevas tecnologías del sector para vencer el rechazo tradicional de los consumidores a esa clase de alimentos. Activia, de la francesa Danone SA, presentó hace poco una línea de yogures con tres gramos de fibra, o el 12% de lo que recomiendan las autoridades de salud para el consumo a diario como parte de una dieta de 2.000 calorías. A su vez, la estadounidense Kellogg Co. informó que, antes de fines de 2010, la mayoría de sus cereales vendidos en EE.UU. contendrá al menos 10% de la dosis diaria recomendada de fibra. General Mills Inc. lanzará este mes en EE.UU. una nueva línea de sopas con 28% de la dosis diaria de fibra recomendada por cada taza. El enfoque de las empresas de alimentos en los productos con fibra ha aumentado marcadamente en el mercado mundial. Según la firma de investigación Datamonitor, entre 2004 y 2008, los lanzamientos de nuevos productos con fibra en todo el mundo se multiplicaron casi por cinco, con 4.329 lanzamientos en 2008 comparado con 876 nuevos productos en 2004. En lo que va de año, hasta el 7 de agosto, han salido al mercado globalmente 2.706 nuevos productos con fibra, según Datamonitor. Los alimentos envasados que promocionan su contenido en fibra conformaron una de las categorías de productos alimentarios de mayor crecimiento en EE.UU. en el último año, con un aumento de ventas del 10,2% en los 12 meses anteriores al 8 de agosto, según datos de Nielsen Co. que excluyen a Wal-Mart Stores Inc. y otros minoristas no tradicionales. El nuevo entusiasmo por las fibras supone un intento de los fabricantes de destacar el lado saludable de sus productos. Los consumidores exigen más contenido nutricional en su comida envasada, y las empresas de alimentos esperan que, al añadir ingredientes como vitaminas y fibra a la comida, en lugar de simplemente eliminar la grasa saturada, sodio y azúcar considerados nocivos para la salud, ayuden a estimular las ventas. Las compañías alimentarias también tratan de protegerse del avance de los productos de marcas genéricas más baratas. Ya que la adición de fibra suele elevar los costos, "será extremadamente difícil para las marcas genéricas adoptar la tendencia", dijo el presidente ejecutivo de Kellogg, David Mackay, en una entrevista reciente. Sin embargo, el rápido incremento de la ingestión de fibras puede tener consecuencias no deseadas. Un número creciente de productos con un alto contenido en fibra incluyen advertencias en los envases de que un aumento rápido en su consumo puede causar "molestias gastrointestinales". Básicamente, las fibras son cualquier carbohidrato que el sistema digestivo humano no puede asimilar completamente. Por este motivo, las fibras favorecen el tránsito de otros desechos por el tracto digestivo. Pero un aumento acelerado de la ingestión de fibras puede tener como efectos secundarios flatulencia, hinchazón y dolores abdominales. Eso se debe a que los músculos intestinales que no están acostumbrados a propulsar tanto material fibroso se ven forzados a trabajar más duro y a que la bacteria intestinal convierte parte de la fibra en gases. Los científicos han descubierto los beneficios de una dieta rica en fibras. Algunas pueden ayudar a dar una sensación de saciedad más rápidamente y a mantenerla más tiempo, con lo cual se tiende a comer menos. Los estudios también demuestran que las fibras pueden ayudar a regular el azúcar en el cuerpo, un factor importante para los diabéticos; a reducir el colesterol de la sangre y posiblemente aumentar la resistencia a las infecciones al aumentar el número de bacterias digestivas en el intestino. Sin embargo, los estadounidenses en promedio consumen sólo la mitad de los 25 gramos que el gobierno recomienda ingerir a diario. El rechazo suele estar relacionado al sabor. Los consumidores se quejaban que esos alimentos, generalmente cargados de cáscaras de trigo y avena, no tenían gusto, según ejecutivos y científicos del sector. Ahora las compañías de alimentos dicen que nuevas tecnologías están ayudando a hacer que los alimentos ricos en fibra sean más sabrosos. Nuevos procesos de molido han ayudado a General Mills a mejorar el formato de las partículas de fibra para reducir la aspereza de los cereales, dice John Mendesh, director de investigación y desarrollo de la división de cereales. Asimismo, nuevos métodos de cocción la han permitido usar menos agua y calor, con lo que el sabor de los alimentos se conserva mejor. Los fabricantes de ingredientes también han desarrollado nuevas fuentes de fibra en polvos y líquido, además de los tradicionales trigo y avena. Están extrayendo fibras del maíz, algas y raíces de plantas, así como a través del uso de bacterias para sintetizar fibras. Estos nuevos tipos de fibra pueden ser más agradables al paladar y hasta mejorar el sabor de la fruta, el chocolate y la vainilla, dice Cristina Munteanu, científica alimentaria de GTC Nutrition, fabricante de ingredientes, una filial de Corn Products International Inc.
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